Aceite de karité

El aceite de karité proviene de un árbol que se encuentra al oeste de África. Tras un procedimiento artesanal en el que a las nueces se les quitan las cáscaras, se secan, se aplastan y se hierven, se obtiene una manteca de color blanco, muy rica en vitaminas y nutrientes.

Es un regenerador celular completamente natural. Hidrata, nutre y suaviza la piel dándole luminosidad. También funciona como protector de los rayos del sol, del aire y del frío. Además, evita que la piel del bebé se irrite por el roce de la ropa o del pañal. Este aceite se puede utilizar cuantas veces sea necesario, pues no es tóxico para la piel del bebé o incluso si lo llega a ingerir durante la lactancia. Durante el embarazo, previene la aparición de estrías y en la lactancia evita que se formen grietas.

Sin duda alguna el aceite de karité es un excelente regenerador celular que se puede aplicar en cualquier parte del cuerpo. Sus vitaminas A y E ayudan a hidratar y dar una sensación de relajación en la piel, además contiene vitamina F que ayuda a fortalecer la piel dañada.

Aprovecha el aceite de karité en la crema con avena TOWI, la línea hipoalergénica que hidrata y cuida la piel de tus hijos.

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